Castilla y León, contra las soluciones al problema de la vivienda

Castilla y León, contra las soluciones al problema de la vivienda

El Gobierno PP-Vox de Mañueco vuelve a encabezar la batalla nacional avanzando el bombardeo a cualquier paso adelante

Como con la financiación autonómica, como con la amnistía catalana, como con cualquier asunto de relevancia nacional en el que el Gobierno de Pedro Sánchez dé un paso adelante, la Junta PP-Vox de Mañueco se apresura a encabezar la batalla nacional contra los decretos de vivienda que se reparten esta semana el protagonismo con la acampada de la Puerta del Sol desde que Maricarmen fuera expulsada de su casa en el Retiro.

Aún no han terminado de salir del horno las normas propuestas por el Consejo de Ministros para contener la escalada de los precios del alquiler, la voracidad de los fondos buitres y los desahucios que convierten a buena parte de la población en carne de «sintecho» y el eterno portavoz de Mañueco, antes incluso de que el Congreso de los Diputados se haya pronunciado sobre ellas, aboga por salir corriendo a recurrirlas.

Como el perro del hortelano

Las razones tampoco son nuevas: se invaden las competencias de vivienda de las comunidades autónomas, esas de las que reniegan cuando vuelcan la responsabilidad en Madrid o cuando exigen que sea el Estado quien se ocupe, pero que reclaman para sí cuando lo hace. El segundo argumento también es el recurrente: no se les ha consultado; afirman quienes, cuando se les convoca a conferencias sectoriales para solucionar conjuntamente los problemas (los de la educación, los de la crisis migratoria de Ceuta) se niegan a asistir. Algo así como el perro del hortelano, que decían que ni comía ni dejaba comer.

El resto de manidos argumentos que esgrime el portavoz son igualmente genéricos: los decretos, según Carriedo, van contra los intereses de Castilla y León, detraen oferta y crean inseguridad jurídica, sin entrar en más detalles. No se valoran las medidas, sus posibles beneficios para los jóvenes o los inquilinos que se dejan el sueldo de cada mes en una habitación o los mayores a los que se saca de sus casas por la fuerza, ni a los que se ven obligados a compartir piso con cincuenta años o vivir en garajes y cuchitriles reacondicionados a precio de oro.

Esa gente es a la que, según el gobierno castellano y leonés, se defiende aquí, negando la mayor. Tampoco se evalúan los males que las medidas pueden atajar. El argumentario va por el libro y por el principio de oposición a cualquier movimiento que impida a los grandes tenedores seguir explotando el mercado.

Nada nuevo bajo el sol salvo la acampada en Sol.

La fotografía de portada es de Paloma Heredero, desde el kilómetro cero

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