El festival de música de la Ribera del Duero duplica la población de Aranda reclamando “Ser libre y estar viva”
Lo describen como el abanderado de la seguridad y está a punto de ser treintañero. Lejos de las grandes urbes españolas, el festival Sonorama permanece en el corazón de la Ribera del Duero desde los años noventa, duplicando la población del municipio burgalés de Aranda y congregando desde entonces a cientos de miles de personas y grupos punteros y prometedores del panorama musical español.
En el buen rollo que se respira no está solo implicado un dispositivo de seguridad que moviliza a casi 200 efectivos, unidades de subsuelo y caninas, helicópteros, drones y TEDAX, sino también la impecable organización y su carácter inclusivo, que saca a las calles y lleva al recinto que acoge los escenarios, expandido por toda la ciudad, a personas de cualquier edad y condición empeñadas en reclamar valores y disfrutar pacíficamente, disparándose únicamente con pistolas de agua para calmar el calor de agosto.
El subdelegado del Gobierno en Burgos, Pedro de la Fuente, califica a Sonorama de “ejemplo para la organización de concentraciones multitudinarias”, y de eso puede presumir en estas tres décadas.
Con las mujeres y contra el fascismo
El festival recibió el Premio Menina en 2023 por su compromiso con la protección de las mujeres, instalando puntos violeta y proyectando en sus escenarios videos de la campaña ‘Ser libre, Estar Viva’.
Por sus escenarios han pasado este año Rigoberta Bandini, Bebe, Leiva, Ramoncín, Nacho Vegas, León Benavente, La cabra mecánica o Love of lesbian, que levantaron al público en aplausos contra el fascismo.
“¿Os acordáis de cuando en Aranda había que ponerse chaqueta por las noches? Pues ahora no. Esto es para los negacionistas del cambio climático”, arrancó el cantante, Santi Balmes.
“Están viniendo y no han puesto ni el intermitente; están tirando por el carril de la derecha y están viniendo muy, muy fuertes”, clamó ante el público el cantante.
“Hay tres cosas incompatibles entre sí: inteligencia, honradez y fascismo”
Larga vida a Sonorama Ribera.
