El ariete de Mañueco reabre puertas de par en par a la era Trump en España frente a la moderación de la derecha europea
María Navarro, del Partido Popular, se convirtió en presidenta de las Cortes de Aragón con los únicos votos de su grupo, 26 de 67, gracias a los votos en blanco de Teruel Existe y también de la ultraderecha de Vox, porque el PP no llegó a un acuerdo con los de Abascal.
Manuel Naharro, también del PP, se convirtió en presidente de la Asamblea de Extremadura en segunda votación por mayoría simple, con los 29 votos de su formación política, también sin acuerdo con Vox, que votó a su propio candidato, Ángel Pelayo.
Sin embargo, en Castilla y León, Francisco Vázquez, igualmente del PP, no ha tenido que pelear con Vox. Aquí, en esta tierra de rancio abolengo, los dos partidos de derecha extrema y extrema derecha vuelven a mostrar su comunión recorriendo juntos los amplísimos pasillos de las Cortes sobre ruedas, incluso remitiendo comunicados conjuntos que informaban, por adelantado, de que todo estaba bendecido: Vox votaría a favor del candidato de Mañueco para presidir las Cortes.
«Que no te estafen», pero ¿quién te estafó?
Pronto caducaron, recordaba este lunes el que fuera candidato socialista a la Presidencia de la Junta, Carlos Martínez, los carteles electorales con los que Vox inundó las nueve provincias de Castilla y León, en los que una imagen creada por inteligencia artificial mostraba a los candidatos de PP y PSOE, Mañueco y Martínez, abrazados como amigos bajo el lema: «Que no te estafen». Pero, ¿quién te estafó? Esta es una pregunta interesante de reflexionar para votantes de Vox que huían del PP y para votantes del PP que detestan a Vox.
Sin embargo, olvidados los rencores de la ruptura con el inefable Juan García-Gallardo, los de Feijóo en esta comunidad autónoma vuelven a ser pioneros en eso de abrir las puertas de par en par a la era Trump en España, navegando en dirección contraria, sin ningún recato, a lo que impera en la Europa que acaba de extirparse a Viktor Orbán de una Hungría en la que la cosa era tan urgente que hasta la izquierda se abstuvo de pedir votos para sí misma con tal de sacar del gobierno al amigo de Patriots.
Esa línea roja, el famoso «cordón sanitario» que se aplicó también en la vecina Portugal, al otro lado de la frontera, en Salamanca, no se contempla, porque aquí cualquier cosa es válida para mantener el poder del salmantino Mañueco y las expectativas de futuro gobierno de Alberto Núñez Feijóo.
Hasta dónde se cederá
El flamante presidente de las Cortes, Francisco Vázquez, ha iniciado su discurso asegurando que la institución no pertenece a ningún partido y que se utilizará para mejorar las vidas de todos los castellanos y leoneses.
Las dudas de Carlos Martínez se basan en lo que ya se ha vivido en esas mismas Cortes en la primera mitad de la anterior legislatura, cuando un Vox en el gobierno autonómico se mostró, fiel a su ideología, radicalmente opuesto a los derechos de inmigrantes y mujeres y, además, bombardeando sindicatos y diálogo social.
«Estamos expectantes sobre hasta dónde se bajará los pantalones el señor Mañueco».
Estamos expectantes.

