ANA FERNÁNDEZ DE LOS MUROS – CASTILLA Y LEÓN
“Derechos, no trincheras” es nuestro lema para movilizar a la clase trabajadora el 1º de Mayo. Es una frase que quiere mostrar la advertencia urgente de cómo se están tambaleando la democracia y el derecho internacional, banderas inquebrantables, hasta ahora, cuando en nombre del dinero se pueden promover guerras allí de donde se pueda sacar más, sin consecuencias. Con este escenario, explicar a las personas jóvenes cada derecho social y laboral requeriría millones de TikToks, aunque con una sentencia se resumen: nada de lo que tenemos cayó del cielo.
Disfrutamos de nuestras libertades y derechos como de las duchas de agua caliente cada mañana, como algo natural que siempre estuvo ahí. Pero los derechos no son regalos, son conquistas de colectividades.
Nos han disuelto la conciencia de clase obrera con un espejismo de clase media que se cree protegida de EREs, deslocalizaciones de empresas u otras “fechorías” empresariales
Debería ser más sencillo explicar que el feminismo es igualdad, que no podemos retroceder porque aún nos queda mucho camino por recorrer y también vienen a por nuestros derechos, como hemos vivido y vivimos. Negar la violencia machista está calando y el derecho al aborto suele ser otra de las leyes que primero tocan cuando las derechas extremas gobiernan. Sin salir de nuestra comunidad, este derecho está cautivo y en casi todos los casos, cuando se quiere ejercer, te derivan a una clínica privada. Los derechos de las mujeres son el termómetro de nuestra salud democrática.
Nos han querido dividir; el famoso divide y vencerás sigue dando resultados. Nos han disuelto la conciencia de clase obrera con un espejismo de clase media que se cree protegida de EREs, deslocalizaciones de empresas u otras “fechorías” empresariales, y todo por tener dos coches y una piscina que pagan con las rentas de sus trabajos.
Nuestra fuerza es la unión. Y esa fuerza se tiene que ver en las calles el 1 de Mayo.
Lo hemos visto recientemente en Burgos, con la angustia de esos trabajadores encaramados a una grúa para exigir algo tan básico como un contrato y el cobro de su salario. Frente a estos abusos celebramos la regularización extraordinaria, porque es justicia y porque sacar a flote la economía sumergida fortalece nuestra Seguridad Social. Y más en nuestra Castilla y León —que se desangra demográficamente— los migrantes no son el problema, son parte de la solución y de nuestra clase obrera.
Nuestra fuerza es la unión. Y esa fuerza se tiene que ver en las calles el 1 de Mayo; es nuestro día, en el que recordamos que se consiguieron las 8 horas de trabajo, y que desde esa unión debemos seguir luchando por una reducción de la jornada, por una vivienda accesible y unos salarios que nos permitan tener una vida digna.
Tenemos que salir a la calle: es nuestro músculo donde demostrar, una vez más, que subir el salario mínimo o las pensiones no nos lleva a la ruina.
Por todo ello, animo a toda la ciudadanía, a las mujeres, a los jóvenes y a cada trabajador y trabajadora de nuestra comunidad a acudir este 1º de Mayo a las manifestaciones convocadas. Es el momento de dejar el sofá y ocupar la calle. Porque frente a quienes levantan trincheras de odio y división, la clase trabajadora responde con unidad, derechos y democracia.
Nos vemos en las calles. ¡Viva el 1º de Mayo!
Ana Fernández de los Muros es la secretaria general de Comisiones Obreras en Castilla y León
