Publicado enLo público
La «lotería» del Buscyl
Cuando recibes un email que te dice que ya tienes el Buscyl se te pone cara de persona feliz, como si te hubiera tocado la lotería. Ves una tarjetita digital blanca y roja en la que pone tu nombre y te dan ganas de dar palmas con las orejas, porque aquello supone (se supone) que vas a poder viajar gratis en autobús por Castilla y por León hasta que te aburras y hasta no sé cuándo. Yuju. Te ha venido dios a ver. Dios es Alfonso. Así se llama. Y se apellida Fernández de primero y Mañueco de segundo. De…







