Ábalos y el puterismo

Ábalos y el puterismo

MARÍA MOLA - BURGOS No hay rincón de bar de bien en el que no resuenen las mayores maldiciones hacia el malvado Ábalos. En los mismos recovecos intentan quienes se han proclamado alguna vez socialistas disimular su incomodidad o interrumpir los discursos exaltados contra el exministro invocando que el PSOE no es sólo él. No pretende esta reflexión reprobar al ‘reprobante’. Lo que ha demostrado el otrora responsable ministerial —que en cada comparecencia sobre memoria histórica solo le faltaba pedir disculpas por su exceso de empatía— es ser un miserable; un ser inmundo.  La retahíla de adjetivos es seguro suscrita…