Estos 18 segundos de la intervención del presidente del Gobierno en la clausura del evento «España, vanguardia de la industria verde», han desatado todos los titulares en los medios de comunicación del terruño, y de fuera del terruño, sobre el anuncio de una ayuda de 54 millones de euros por parte del Estado para la construcción de una gigafactoría de baterías de Innobat en Valladolid. Pedro Sánchez ha asegurado que esta fábrica creará 260 puestos de trabajo directos en la provincia y 500 indirectos con una inversión total de 700 millones de euros.
Esto será, sin duda, una buena noticia si llega a puerto. En Valladolid se esperan desde hace demasiados años estos empleos y los que anunció aquella empresa india, (¿lo recuerdan?) Switch Mobility, de la que incluso se puso la primera piedra y de la que no se supo nada más a partir del actual equipo de gobierno municipal.
La colaboración público-privada es eso, público-privada, y es igual de importante la parte pública que la parte privada. Intenciones, hechos, memoria y apuesta económica. No hay éxito, ni puestos de trabajo, sin unos y otras.

