De 2020 a 2025 la sanidad pública se dejó, además, diez médicos de emergencias y 115 enfermeros de especialidades
Los datos del recuento de personal de la Sanidad Pública de 2020 a 2025 disponibles en el Portal de Transparencia de la Junta de Castilla y León a los que ha tenido acceso www.laperiodista.es arrojan un incremento del 13% de efectivos totales (de 33.029 a 37.352) durante ese lustro en Atención Primaria, Emergencias y Atención Hospitalaria, si bien en ese recuento, de 31 de diciembre a 31 de diciembre de esos cinco años, constan muchas profesiones auxiliares no sanitarias como cocineros, limpiadores, mecánicos, albañiles o carpinteros que trabajan para el Sacyl.
En realidad, el incremento de especialistas en Atención Hospitalaria fue de 973 en cinco años, mientras que en Atención Primaria los médicos de familia descendían en 105 y en emergencias, en los datos oficiales del Sacyl figuran diez menos.
Hay 115 enfermeros de especialidades que han desaparecido del listado, en salud mental (53 menos), pediatría (25 menos), geriatría (32 menos) y obstetricia y ginecología (5 menos). En este tiempo, por el contrario, creció el número de matronas un 13% —de 347 a 402— y los auxiliares de enfermería, que eran 5.200 en 2020 y son 5.471 a finales del año pasado.
Con respecto a los licenciados especialistas en Atención Hospitalaria, los mayores incrementos en cinco años los ostentan Urgencias, con 74 médicos más (eran 481 en el año de la pandemia y 538 a finales de 2025), Nefrología, que suma 56, Medicina Interna, con 42, y Medicina Intensiva, con 39.
Por el contrario, a finales de 2025 había 7 personas menos en Admisión y una menos en los departamentos de Farmacología Clínica, Neonatología y Psiquiatría del niño y adolescente que a finales de 2020, cinco años antes.
El agujero negro del Bierzo
Las cifras del total de efectivos en Atención Hospitalaria por hospitales en cada provincia de la comunidad también presentan un crecimiento, aunque a todas luces insuficiente teniendo en cuenta las interminables listas de espera.
2.901 personas más (incluidos temporales y profesionales ajenos a la sanidad) trabajaban en los hospitales de Castilla y León a finales de 2025, cinco años después de 2020, primer año de pandemia, si bien hay dos de ellos, Segovia y Medina del Campo, que cuentan con menos efectivos (globales, de todos los ámbitos) que entonces: Segovia tiene 101 trabajadores menos y Medina del Campo ha perdido 20.
Pero el agujero negro se encuentra en el Bierzo. Desde allí, el colectivo Oncobierzo, formado por familiares de pacientes de cáncer, ha difundido esta semana una nueva denuncia en base a los datos oficiales del SACYL correspondientes al período 2020–2025, que registran «una pérdida sostenida de profesionales en especialidades esenciales del Hospital del Bierzo, en paralelo al crecimiento ininterrumpido de la oferta sanitaria privada en Ponferrada«.
El resultado, señalan, es contundente: a marzo de 2026, el hospital acumula 144 días de espera quirúrgica y 187 días para primera consulta externa, las cifras más elevadas de los 14 hospitales de la comunidad autónoma.
Añaden la pérdida de efectivos en especialidades críticas: Anestesiología ha pasado de 17 efectivos en 2020 a 14 en 2025, con un déficit real de al menos 6 profesionales respecto a la proporción demográfica esperada. Oncología Médica cayó a un único facultativo en 2024 y cerró 2025 con apenas tres plazas efectivas. A esto se suma que el área carece de oncología radioterápica, radiofísica hospitalaria y medicina nuclear, lo que obliga a los pacientes a desplazarse a León para recibir radioterapia o realizar pruebas de imagen avanzadas.
Cardiología descendió de 6 especialistas en 2020 a 1 solo efectivo en 2024 —mínimo histórico—, con una recuperación parcial a 3 en 2025, insuficiente para cubrir el seguimiento cardio-oncológico que requieren los tratamientos. Radiodiagnóstico y Cirugía Ortopédica acumulan también descensos sostenidos que sitúan sus ratios muy por debajo de la media autonómica.
538 plazas para especialistas
Esta semana, la Consejería de Sanidad ponía sobre la mesa 538 plazas para especialistas, buscando, señalaban, «consolidar talento médico y reforzar la cobertura sanitaria en toda la Comunidad». En esta convocatoria pueden participar todos los residentes que finalicen su formación especializada en 2026, incluidos aquellos cuya residencia se prolongue por causas justificadas. También podrán acceder residentes que debían terminar en 2025 y concluyan finalmente su formación antes del 31 de diciembre de 2026.
Los adjudicatarios obtendrán nombramientos como personal estatutario temporal con una permanencia garantizada de tres años y las plazas que se ofertan son 27 en Urgencias Hospitalarias, 26 Anestesiología y Reanimación, 21 en Psiquiatría, otras 21 en Radiodiagnóstico, 19 en Medicina Interna y 18 en Obstetricia y Ginecología.
