Ocho marchas recorrerán los escenarios de los incendios en la comunidad autónoma hasta la fecha de las elecciones
El monte de Castilla y León no olvida sus 140.000 hectáreas perdidas en el verano de 2025 ni las 80.000 quemadas en 2022. Tampoco lo olvidan los bomberos y bomberas forestales que se juegan la vida cada día para apagarlos, precarios, estacionales, escasos de formación, inanes en condiciones laborales, sin reconocimiento profesional e incluso sin el avituallamiento mínimo —salvo por el que les facilitan los vecinos y vecinas de los pueblos a los que asisten— cuando sus equipos de protección abrasan sus pieles y la sed y el hambre, en mitad del fuego, los consume.
El responsable de todo esto es quien tenía el mando del operativo a lo largo de estos años: el consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez Quiñones, y quien lo nombró y lo mantuvo en su puesto a pesar de las tragedias humanas, ambientales, animales y materiales, que de nuevo se presenta a las elecciones para presidente, es decir, el salmantino y popular Alfonso Fernández Mañueco.
Si hay quien sabe de la urgente necesidad de un cambio de rumbo en la comunidad autónoma después de 39 años de la derecha, son ellos; y ellos y ellas no olvidan las promesas incumplidas, los desdenes y desprecios de quien les ha negado incluso el nombre: bombero y bombera forestal. No peón. No empleado por una subcontratada. No de julio a septiembre.
Ocho marchas y 132 kilómetros de protesta
La Asociación de Trabajadores de Incendios Forestales de Castilla y León, ATIFCYL, tampoco olvida, ni se cansa, ni se calla, ni para, ni desfallece, a pesar de la falta de respuesta a sus reivindicaciones desde 2022, y ha organizado ocho marchas a partir de este viernes hasta el 14 de marzo, jornada de reflexión ante las elecciones autonómicas del 15 de marzo que esperan abra la puerta a un antes y un después en sus condiciones de trabajo y de vida.
Desde Ponferrada, y recién llegado de Las Médulas, Sergio, que está organizando las marchas y perteneciente a ese 80% privado del operativo que a estas alturas de año está en el paro, dice que no ha sumado los kilómetros en total que se van a recorrer, que son 132, tocando los puntos más calientes del verano pasado y las provincias más afectadas por el fuego: León, Zamora, Ávila y Burgos.
Las columnas de bomberas y bomberos saldrán de Fasgar para llegar a Riello, en León, el viernes, 6 de marzo (25,5 kilómetros); de Barniedo de la Reina a Riaño, también en León (11,5 kilómetros) y de Quintanilla del Coco a Santo Domingo de Silos, en Burgos (9 kilómetros) el sábado, 7; de Médulas a Ponferrada, en León (27,9 kilómetros) el domingo, 8; de Nogarejas a Castrocalbón, León (16,2 kilómetros) el lunes, 9; de Molezuelas de la Carballeda a Villardeciervos, en Zamora (20,1 kilómetros) el martes, 10; del Mirador de Puerto del Pico a Mombeltrán, en Ávila, (9,3 kilómetros) el miércoles, 11 y de Pobladura de la Sierra a Filiel (12,4 kilómetros) el sábado, 14, víspera de las elecciones.
¿Cuál es el objetivo?
«Que el operativo no es una cosa solo que reivindiquemos nosotros para nosotros», dice Sergio, «es que es un derecho del rural; un operativo que les pueda responder rápido y debidamente formado en los incendios».
Reivindican lo que ya no es nuevo: que no se olvide lo sucedido, que la prevención con cuadrillas trabajando todo el año es imprescindible, que se deje intervenir a la gente en sus montes y se favorezca la economía rural.
«Sobre todo, que se sepa que de cara a 2026 no se ha hecho nada: la Junta de Castilla y León no ha mejorado el operativo más de cuatro pinceladas de las que ha vendido la panacea, pero ese pack completo que ha vendido, en realidad es que el 20% del operativo ha pasado a ser fijo, y no todo. El resto estamos igual. Y estos a los que han hecho fijos se supone que se quedan en invierno para prevención, pero ni les dan los cursos, ni tienen equipos de protección, ni tienen maquinaria, así que están parados en las bases. Tienen una desbrozadora para cuatro o cinco y no pueden salir a hacer tareas de prevención».
Vuelven a la reclamación de que se aplique «de una vez» la ley de bomberos forestales aprobada por el Gobierno de España y se regule a los agentes medioambientales, de quienes se consideran «uña y carne».
«Los dirigentes del PP han estado vendiendo una sarta de mentiras»
La convocatoria de esta serie de marchas reivindicativas en la última semana de la campaña electoral no es casual. «Los dirigentes del Partido Popular han estado vendiendo una sarta de mentiras», dice rotundo Sergio. «Hemos tenido un invierno sumamente lluvioso y tenemos una primavera adelantada, así que el combustible que vamos a tener este año en el monte nos da miedo, y la Junta de Castilla y León no ha cumplido».
«De cara a las elecciones, queremos concienciar a la gente el día que vaya a votar de que los dirigentes actuales de la Junta de Castilla y León solo han vendido humo y falsas promesas; literalmente han estado mintiendo; sabemos que es muy difícil que el PP salga de Castilla y León, pero en caso de que cambiara el gobierno, que quien vaya a estar al mando sepa que esto tiene que cambiar«.



